Los institutos de investigación automotriz de EE. UU. y Europa publicaron esta semana un informe que alerta sobre el descuido del vano motor. Según el estudio, la falta de mantenimiento en esa zona incrementa los fallos mecánicos y las emisiones contaminantes.

Los datos de la normativa Euro 6d confirman que la suciedad reduce la disipación de calor en un 15‑20 %, lo que acelera el desgaste de radiadores y mangueras. Además, el DOT informó que el 68 % de averías detectadas en inspecciones federales provienen de vanos sucios.

Comparación de un vano motor sucio y uno limpio
Comparación de un vano motor sucio y uno limpio

Limpieza del vano motor: la zona que la mayoría de conductores ignora

Poco visible, el compartimento del motor suele quedar fuera de la rutina de lavado. Los conductores lo olvidan, pero su estado afecta al rendimiento y a la detección temprana de fugas.

Un vano motor limpio facilita tareas básicas como revisar niveles o cambiar bombillas y reduce el riesgo de corrosión, sobre todo en climas húmedos.