Incendio en Wang Fuk Court: cifras y consecuencias
El pasado noviembre un incendio devoró el complejo residencial Wang Fuk Court, ubicado en el distrito de Kowloon. El siniestro cobró 151 muertos y dejó a cientos de familias sin hogar. El bloque albergaba ocho torres de 31 plantas, con cerca de 2.000 apartamentos que hospedaban a 4.600 personas en el momento del accidente.
Las llamas se propagaron en menos de diez minutos, impulsadas por un día ventoso y por la estrecha distancia entre las fachadas. Los servicios de emergencia tardaron más de una hora en controlar el fuego, y la falta de barreras anti‑propagación agravó la tragedia.
Cómo la densificación favoreció la tragedia
El diseño del complejo favoreció la rápida expansión del incendio. Las ocho torres estaban separadas por apenas unos metros, y las cubiertas compartían sistemas de ventilación y tuberías de plástico que actuaron como chimeneas. La ausencia de muros cortafuego entre los edificios permitió que las llamas cruzaran de una torre a otra en cuestión de segundos.
Además, la normativa de construcción vigente en 2022 no exigía barreras de separación ni sistemas de rociadores automáticos en edificios de esa altura y densidad. Este vacío regulatorio quedó expuesto cuando el fuego alcanzó la planta 15 y se extendió verticalmente a través de los conductos.





