Prefijo 400: la nueva numeración para llamadas comerciales
El Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública ha publicado una resolución que obliga, a partir de octubre de 2026, a que todas las llamadas comerciales se realicen exclusivamente desde números de nueve dígitos que comiencen por el prefijo 400. Los operadores telefónicos deberán bloquear cualquier llamada comercial que no provenga de un número 400, garantizando que el usuario reciba únicamente comunicaciones identificables y evitando la suplantación de identidad.
Los números 400 serán unidireccionales: los usuarios podrán recibir la llamada, pero no podrán devolverla, lo que elimina la posibilidad de que un cliente marque accidentalmente a un número fraudulento. Para que una empresa pueda seguir llamando, el consentimiento del destinatario deberá renovarse cada dos años; la falta de autorización implicará la suspensión del servicio de llamadas comerciales.
Cómo funcionará y por qué se impone el prefijo 400
La resolución asigna el segmento 400 (NXY=400) como el único rango permitido para la prospección comercial, reforzando la claridad del uso de recursos públicos de numeración. Los operadores dispondrán de seis meses para adaptar sus sistemas; a partir de octubre de 2026, cualquier llamada que intente eludir el prefijo 400 será rechazada automáticamente por la red.
Los consumidores podrán identificar al instante una llamada comercial al ver el número 400, lo que simplifica la decisión de contestar o bloquear la comunicación. Los números 800 y 900 seguirán habilitados para la atención al cliente, permitiendo la devolución de la llamada, ya que están destinados a usuarios que ya son clientes de la empresa que los emite.
Los operadores actualizarán sus bases de datos de numeración y los sistemas de filtrado de llamadas, incorporando algoritmos que detecten el prefijo 400 y apliquen el bloqueo automático a cualquier número que no cumpla la norma.
Contexto normativo del prefijo 400
Esta medida se enmarca dentro de la Ley de Servicios de Atención a la Clientela (SAC), aprobada en diciembre de 2025, y forma parte del Plan Antiestafas del Gobierno, que ya había reservado los rangos 800 y 900 para atención al cliente y prohibido el uso de numeración móvil para fines publicitarios.
Con la resolución, el Plan Nacional de Numeración Telefónica refuerza la claridad del uso de recursos públicos, asignando el prefijo 400 como el único rango para llamadas comerciales. El ministro de Transformación Digital, Óscar López, ha subrayado que la medida busca proteger al ciudadano frente a las crecientes estafas telefónicas, que en los últimos años han superado los 192 millones de llamadas bloqueadas y 17 millones de SMS.
Impacto en usuarios y empresas
Los usuarios deberán estar atentos a la renovación de su consentimiento; en caso contrario, la empresa perderá el derecho a contactar al cliente mediante el prefijo 400, aunque podrá seguir utilizándolo para otros canales autorizados. Los usuarios podrán gestionar su consentimiento a través de los portales de las operadoras, donde podrán activar o revocar la autorización para recibir llamadas comerciales, con la garantía de que la información será tratada conforme al Reglamento General de Protección de Datos.
Las pequeñas y medianas empresas deberán adaptar sus plataformas de marcación masiva, lo que implicará costes de actualización, pero el Gobierno ha anunciado una línea de ayuda financiera para facilitar la transición. El incumplimiento de la normativa será sancionado con multas de hasta 200.000 euros por empresa, según lo establecido en la Ley SAC, lo que refuerza el carácter vinculante de la medida.
Próximos pasos y cumplimiento
La fase de pruebas comenzará en abril de 2026, con un periodo de monitorización de dos meses antes de la entrada en vigor definitiva en octubre. Los operadores ofrecerán una opción de desconexión global para los números 400, permitiendo a los usuarios bloquear todas las llamadas comerciales con un solo gesto.
En el futuro, se prevé que la claridad de la numeración reduzca significativamente los casos de suplantación de identidad y mejore la confianza en las comunicaciones comerciales, un objetivo central del Plan Antiestafas.