Adif debe transformarse en la Aena del ferrocarril – la propuesta clave
El Gobierno ha puesto sobre la mesa la idea de que Adif adopte el modelo de gestión híbrido que lleva Aena desde 2015. La medida pretende que la entidad ferroviaria deje de depender casi exclusivamente de los cánones de las operadoras y de los presupuestos políticos. Con una deuda que supera los 20.000 millones de euros, la urgencia de un cambio estructural se hace evidente.
El esquema propuesto implica que el Estado mantenga una participación mayoritaria, similar al 51 % de Aena, mientras que el resto del capital se abra a inversores privados. De este modo, la empresa ganaría acceso a mercados de capital y a la disciplina de los accionistas, sin perder el control estratégico del sistema ferroviario.
Por qué el modelo Aena podría funcionar para Adif
Aena, cotizada en bolsa, alcanza una capitalización cercana a 37.000 millones de euros y reportó un beneficio neto de 2.000 millones en el último ejercicio. Su modelo híbrido combina la supervisión pública con la eficiencia del sector privado, lo que le ha permitido invertir en infraestructuras y diversificar ingresos, con un 30 % procedente del negocio comercial.
En contraste, depende en un de los cánones que pagan las operadoras y registra pérdidas continuas. La falta de ingresos propios y la elevada carga de deuda limitan su capacidad de inversión. Un modelo similar al de Aena podría generar nuevas fuentes de financiación y reducir la presión sobre el presupuesto del Estado.





