Fotógrafo de conciertos: la polémica actual

En los últimos conciertos de Rosalía y de otros artistas de gran tirada, los medios describen a los fotoperiodistas como una tribu de pillos que intentan colarse gratis y ocupar lugares privilegiados. La discusión se intensificó tras la actuación de la cantante en el Palau Sant Jordi, donde varios fotógrafos fueron expulsados tras apenas dos canciones. La percepción pública, alimentada por declaraciones en radio y televisión, sitúa al gremio como un estorbo para el espectáculo.

Condiciones de trabajo y reconocimiento del fotoperiodista

En la práctica, el acceso de los fotógrafos está limitado a entre 2‑8 canciones. Tras ese breve lapso, la mayoría son obligados a abandonar el recinto, a veces a empujones, para evitar que su presencia moleste al artista o al público. Cuando se les concede acceso, la ubicación suele ser alejada del escenario: mesas de sonido a 40 metros, o incluso zonas sin visibilidad directa, como ocurrió en el concierto de Katy Perry.

El salario medio mensual de un fotógrafo de eventos en España es de 1 427 €, y la oferta laboral es escasa. En abril 2026 se contabilizaron 7 870 ofertas de fotógrafo a nivel nacional, pero solo 49 estaban dirigidas a conciertos. En Madrid había vacantes y en Barcelona provincia , la mayoría bajo contrato indefinido con salarios anuales de 25 000 €.