Reparación de la vía del tren de la potasa

El pasado domingo FGC concluyó la reparación del tramo de 500 m afectado en Callús (Bages) por activistas de Revoltes de la Terra. Los equipos trabajaron durante 12 horas ininterrumpidas y pusieron en marcha la línea a las 08:00 h del 19 abril 2026. La vía conecta la mina de Súria con el puerto de Barcelona y transporta anualmente 1,2 millones de toneladas de potasa, materia prima esencial para la industria fertilizante.

Detalles del sabotaje y la respuesta de la Generalitat

En la noche del 18 de abril, miembros de Revoltes de la Terra desmontaron varios durmientes y traviesas en la zona de Callús, interrumpiendo el servicio y provocando el boicot del tren de la potasa. La acción se enmarcó dentro de la protesta contra ICL, empresa que extrae la potasa en la cuenca de Súria‑Sallent. Ante la gravedad del hecho, el secretario de Movilidad de la Generalitat, Manel Nadal, declaró en X: "Se presentará denuncia, los hechos son muy graves. La protesta es legítima, pero esta acción es sabotaje".

El propio FGC confirmó que los operarios trabajaron "toda la noche" para restablecer el servicio completo y evitar mayores pérdidas económicas. La pronta reactivación permite que los puertos catalanes sigan recibiendo el mineral necesario para la producción de fertilizantes, un sector que, según datos de la propia empresa, genera cientos de millones de euros al año.

Consecuencias legales y próximos pasos

El Ayuntamiento de Callús anunció que también presentará denuncia por los destrozos en el municipio, que incluyen daños a un muro y barricadas improvisadas en la carretera del Branco. La investigación se centrará en identificar a los responsables del desmontaje y en determinar si se cumplen los requisitos para calificar el hecho como delito grave.

Las autoridades de la Generalitat han indicado que, además de la denuncia penal, se evaluarán medidas de seguridad reforzadas a lo largo de la línea. Entre las opciones se barajan la instalación de sensores de vibración y la mayor vigilancia nocturna en tramos críticos.

Este episodio se suma a la creciente tensión entre activistas medioambientales y la industria extractiva en Cataluña. La protesta de Revoltes de la Terra recuerda otras movilizaciones recientes, como la campaña contra la expansión de la minería de litio en la zona del Pirineo, que también ha generado debates sobre el equilibrio entre desarrollo económico y protección ambiental.

Para comprender mejor el impacto de la potasa en la cadena productiva, los lectores pueden consultar la nota sobre la transformación de la materia prima en fertilizantes, disponible en Rugulopteryx okamurae: de plaga en Cádiz a biogás y fertilizantes.

En conclusión, la rápida respuesta de FGC y la denuncia oficial de la Generalitat buscan garantizar la continuidad del transporte ferroviario y disuadir futuras acciones de sabotaje. El caso seguirá bajo la lupa de los tribunales y de la opinión pública, que vigila de cerca la relación entre actividad industrial y defensa del territorio.

María Jose Madrid Gómez
María Jose Madrid Gómez

Corresponsal Política

Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.

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