La medida de convertir la alga invasora en biogás
La Universidad de Sevilla y Red Eléctrica han publicado un estudio que propone aprovechar la biomasa de Rugulopteryx okamurae extraída de las playas de Cádiz para producir biogás y fertilizantes. El proyecto, iniciado en 2019, busca convertir un residuo costoso en un recurso energético dentro de la economía circular. La propuesta se basa en dos vías de valorización que pueden implementarse simultáneamente.
Cómo se plantea la valorización de la biomasa algal
Primero, la alga se somete a un proceso biológico con invertebrados: cucarachas del género Eublaberus y la mosca soldado negra. Estos organismos consumen el material y lo convierten en un biocompost de calidad aceptable, aunque con cierta salinidad que se ajustará en fases posteriores. El residuo restante pasa a una digestión anaeróbica, donde microbios lo descomponen sin oxígeno y generan biogás rico en metano. Este gas puede inyectarse a la red o usarse para producir calor y electricidad, reduciendo la dependencia de combustibles fósiles.
Contexto de la invasión de Rugulopteryx okamurae en la costa gaditana
Originaria del sudeste asiático, la alga llegó al Mediterráneo a través de tanques de lastre y no tiene depredadores naturales en la zona. Desde mayo de 2025 se retiraron 1 200 toneladas de alga de la playa de La Caleta, con un pico de 78 toneladas en un solo día. La acumulación masiva produce olores fuertes y libera sulfuro de hidrógeno, afectando tanto al turismo como al ecosistema submarino. La sombra que genera sobre el lecho marino ha provocado una caída del 30 % en la captura de pulpo, choco y lenguado, según datos oficiales. Este fenómeno se suma a otras invasiones costeras que están impulsando la investigación de soluciones basadas en la economía circular como la descrita en el artículo sobre el Cardo mariano alcanza récord de producción en 2025 y dinamiza mercado de silimarina.
Perspectivas y próximos pasos del proyecto
Si la fase piloto confirma la viabilidad técnica y económica, se instalará una planta piloto de biogás en la zona de Cádiz durante el segundo semestre de 2026. La ampliación del programa de recolección permitirá cubrir la mayor parte de la biomasa generada cada primavera y verano. El objetivo es convertir la gestión de la alga invasora en una fuente estable de energía y fertilizante, reduciendo los costes municipales de limpieza y mejorando la sostenibilidad de la pesca local. "Estamos ante una oportunidad única para transformar un problema ambiental en un activo económico", afirma Juan José Vergara, profesor de biología de la Universidad de Cádiz.
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