El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha anunciado que su pronunciamiento sobre la Ley de Amnistía, aprobada por el Congreso el 9 de noviembre de 2023, se conocerá a finales de mayo o, en el peor de los casos, en junio de 2026. La dilación mantiene en vilo el posible retorno del líder de Junts, Carles Puigdemont, quien lleva exiliado desde 2017.
Retraso del TJUE sobre la amnistía de Puigdemont
El fallo del TJUE, inicialmente previsto para marzo, se ha desplazado al calendario provisional de la última semana de mayo o junio. La decisión del tribunal europeo es el primer paso necesario para que la Ley de Amnistía adquiera validez, pues sin su aval la normativa no podrá aplicarse en España. La opinión favorable del abogado general de la UE, emitida en noviembre de 2025, sigue sin traducirse en una sentencia definitiva.
Impacto interno en Junts y expectativas de retorno
El aplazamiento genera nerviosismo dentro de Junts, que había planificado una gira de Puigdemont como impulso electoral antes de las municipales de 2027. La ausencia de una fecha clara dificulta la organización de actos y debilita la narrativa del partido, que busca recuperar la iniciativa tras una caída en las encuestas. "Que se retrase no indica nada, la duda es si el regreso será antes o después del verano", comentó un dirigente posconvergente. La incertidumbre también alimenta la tensión entre los miembros que presionan por una estrategia más agresiva y quienes prefieren esperar a la resolución judicial. En este contexto, Junts ha reiterado su rechazo al decreto de prórroga de alquileres y ha descartado negociaciones con Sumar, como se informó en Junts rechaza el decreto de prórroga de alquileres y descarta negociaciones con Sumar.
Próximos pasos y posibles escenarios
Una vez publicado el fallo del TJUE, el caso pasará al Tribunal Constitucional, que deberá resolver los recursos de amparo presentados por Puigdemont y otros siete políticos exiliados. Posteriormente, la cuestión podría escalar al Tribunal Supremo si se plantean prejudiciales. Un pronunciamiento desfavorable del TJUE o nuevos retrasos en el TC podrían impedir que Puigdemont regrese antes del parón de agosto, fecha en la que se suspende la actividad parlamentaria y se concentra la atención pública en la campaña municipal. En el mejor de los casos, una sentencia favorable del TJUE facilitaría la eliminación de las órdenes de detención y permitiría al líder catalán volver a Cataluña antes del verano, reforzando la posición de Junts en la contienda electoral.
En definitiva, el retraso del TJUE mantiene la balanza política en un punto de equilibrio incierto. La decisión que se espera para mayo‑junio será decisiva no solo para Puigdemont, sino también para el futuro electoral de Junts y para la dinámica del independentismo catalán en los próximos años.
Temas relacionados
Corresponsal Política
Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.
¿Te ha gustado este artículo?
Suscríbete a nuestro boletín y recibe las mejores noticias en tu correo cada día.





