IA y violencia

10 de abril de 2026, un hombre de 20 años arrojó un cóctel molotov contra la opulenta mansión de Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, en San Francisco. La policía detuvo al sospechoso frente a la sede de la empresa cuando amenazó con incendiar la residencia y matar a sus ocupantes.

En la misma semana, en Indianápolis, un agresor no identificado disparó 13 tiros contra la puerta principal de la vivienda del concejal Ron Gibson, quien había votado a favor de la construcción de un nuevo centro de datos. Junto al daño material, el atacante dejó un cartel que decía "NO A LOS CENTROS DE DATOS".

Ambos ataques fueron rápidamente investigados por las autoridades locales. En San Francisco, el joven fue puesto bajo custodia y se le acusa de intento de incendio y posesión de explosivos. En Indiana, la investigación sigue abierta y la policía busca identificar al tirador, que habría huido en coche.

Miedo a la IA

Una encuesta de NBC revela que casi la mitad de los estadounidenses mantiene una opinión negativa sobre la inteligencia artificial, mientras que solo el 26 % la valora positivamente. El descontento se alimenta de temores sobre el empleo, la privacidad y el impacto ambiental de los gigantescos data centers.

El informe del advierte que la creciente indignación contra la IA podría derivar en estallidos de violencia política, señalando que la polarización ya ha pasado de la protesta pacífica a actos de agresión directa contra figuras clave del sector.