Investigadores de la Universidad College de Londres y la Red de Investigación Colaborativa para la Enfermedad de Parkinson han publicado hoy en Nature Medicine los resultados de un estudio que vincula la composición de la microbiota intestinal con el riesgo de desarrollar Parkinson.

Detalles del estudio y hallazgos

El análisis incluyó 271 pacientes con Parkinson de Italia y Reino Unido, 43 portadores de la mutación GBA1 y 150 controles sanos que aportaron muestras fecales.

Se identificaron 176 especies bacterianas cuya abundancia difería significativamente entre pacientes y controles, lo que representa más de una cuarta parte de la microbiota total de los enfermos.

Los patrones microbianos hallados fueron reproducidos en cohortes independientes de Estados Unidos, Corea del Sur y Turquía, lo que refuerza la robustez de los resultados.

Los cambios eran más pronunciados en pacientes con diagnóstico avanzado, pero también estaban presentes en portadores de la mutación GBA1 que aún no mostraban síntomas neurológicos.

Ciertos grupos bacterianos, como Bifidobacterium y *Lactobacillus, estaban disminuidos, mientras que otras, como *Proteobacterias, se encontraban en exceso.

Implicaciones y próximos pasos