Un ejemplar de tiburón peregrino fue avistado a pocos kilómetros de la playa de la Barceloneta el 20 de abril de 2026. El hallazgo lo reportaron pescadores locales que alertaron a la Guardia Costera, que confirmó la presencia del animal.
Los testigos describieron un cuerpo enorme, estimado en alrededor de 10 m de longitud, con la característica aleta dorsal alta y curva. No se observó comportamiento agresivo; el tiburón se mantuvo a gran distancia y siguió una ruta paralela a la costa.
Características del tiburón peregrino
El tiburón peregrino (Cetorhinus maximus) es el segundo pez más grande del planeta, superando los 10 m y pesando varias toneladas. Se alimenta exclusivamente de plancton, filtrándolo con sus enormes bocas abiertas, y no representa peligro para los humanos.
Estado de conservación
La IUCN clasifica al tiburón peregrino como especie en peligro, con una disminución poblacional global del 30‑49 % en los últimos tres ciclos generacionales. La sobrepesca, las colisiones con embarcaciones y la pérdida de hábitats son las principales amenazas.







