Pensionistas y IRPF: Por qué deben tributar
Alfonso Muñoz, funcionario de la Seguridad Social, ha aclarado que las pensiones se clasifican como rendimientos del trabajo según la Ley del IRPF. Por ello, los pensionistas están obligados a incluirlas en la declaración de la renta, al igual que cualquier salario. "Una pensión es, a efectos fiscales, un ingreso derivado del trabajo realizado durante la vida activa", subraya Muñoz.
Detalles de la tributación y exenciones para pensionistas
La obligación de declarar depende de los ingresos totales y de la situación personal. Son dos los supuestos en que la declaración es obligatoria:
- Cuando los ingresos anuales superan los 22.000 € si provienen de un único pagador, o 14.000 € si hay varios pagadores y la suma supera ese límite.
- Cuando la pensión se combina con otros rendimientos, como planes de pensiones o trabajos esporádicos.
Existen pensiones exentas del IRPF: las percibidas por incapacidad permanente absoluta, gran invalidez, orfandad y las no contributivas. Estas están fuera del cálculo del impuesto.
Los mayores de 65 años disponen de un aumento del mínimo personal, lo que reduce la base imponible. A partir de los , el mínimo se eleva aún más, favoreciendo a quienes superan esa edad. Además, la venta de la vivienda habitual está exenta de IRPF para los mayores de 65, siempre que se cumplan los requisitos de residencia.





