Multas por escupir en la vía pública en Zaragoza (2023‑2025)
El 9 de febrero de 2023 el Ayuntamiento de Zaragoza aprobó una ordenanza que tipifica el escupir en la calle como infracción leve, con una multa inicial de 50 € que puede incrementarse por reincidencia. La medida busca preservar la limpieza urbana y reducir riesgos sanitarios.
Cómo se aplican las sanciones y cifras recientes
En 2025 se registraron 1 247 infracciones por escupir, un aumento del 18 % respecto a 2024. Estas sanciones generaron una recaudación de 62 350 €. A nivel nacional, el Ministerio de Sanidad informó que de las 45 600 denuncias higiénicas, el 22 % correspondieron a escupitajos.
El proceso de sanción es automático: la policía local o los agentes de limpieza urbana constatan la falta, emiten el acta y el infractor recibe la multa en su domicilio. Las reincidencias pueden elevar la sanción hasta 3 000 €, según la ordenanza.
"Escupir en la calle no solo ensucia, sino que representa un riesgo sanitario; las multas de 50 a 3 000 euros disuadirán estas prácticas tóxicas", afirmó el concejal de Medio Ambiente, Federico Pérez, al presentar la normativa.
Contexto sanitario y posibles ampliaciones de la normativa
La ordenanza se alinea con la guía de salud ambiental de la OMS (15 mar 2021), que recomienda sancionar la expectoración pública para evitar la transmisión de enfermedades respiratorias. La pandemia de COVID‑19 reforzó la necesidad de medidas higiénicas en espacios urbanos.
Ciudades como Granada ya han endurecido sus multas, con sanciones de 100 a 750 € y 892 actas en 2025. Estas experiencias podrían impulsar a Zaragoza a revisar sus tarifas y ampliar la normativa a otras conductas incívicas.
El debate público sobre la medida se refleja en las cartas de lectores al director, donde la preocupación por la limpieza urbana sigue creciendo Precariedad laboral, insultos racistas y alquileres abusivos: tres cartas de lectores al director.
Perspectivas futuras
Si la tendencia de incremento de infracciones continúa, el Ayuntamiento podría considerar multas más altas o campañas de concienciación. La OMS prevé que la erradicación de la expectoración pública podría reducir en un 35 % las infecciones respiratorias en ciudades reguladas.
Para los zaragozanos, la medida significa calles más limpias y un entorno sanitario más seguro. La vigilancia continuará, y los ciudadanos deberán adaptar su comportamiento para evitar sanciones y contribuir al bienestar colectivo.
"Nuestra ordenanza busca eliminar flemas y residuos del espacio público, con tasas fiscales para servicios de limpieza asociados", señaló el portavoz de Convivencia del Ayuntamiento de Granada, subrayando la tendencia nacional hacia normas más estrictas.
En conclusión, la política de Zaragoza muestra cómo una sanción económica puede convertirse en una herramienta de salud pública, con resultados medibles en recaudación y reducción de conductas incívicas. El futuro dependerá de la capacidad de las autoridades para equilibrar la disuasión con la educación ciudadana.
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Crítico Cultural
Crítico cultural y escritor. Colaborador habitual en medios literarios.
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