Aprobación y presupuesto

El 21 de abril de 2026 el Consejo de Ministros dio luz verde al Plan Estatal de Vivienda 2026‑2030, asignando 7.000 millones de euros. Es el triple del presupuesto del plan 2022‑2025 y representa la mayor inversión pública en vivienda de la historia reciente. La ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, María González, declaró que el plan "garantiza el derecho a la vivienda para familias vulnerables y jóvenes".

Detalle de las partidas

El plan reparte los recursos en tres grandes ejes: 4.200 millones para subsidios al alquiler, 1.800 millones para la rehabilitación de viviendas existentes y 1.000 millones para la construcción pública de nuevas unidades. Las ayudas al alquiler se destinarán a 1,2 millones de beneficiarios estimados, mientras que la rehabilitación priorizará edificios con eficiencia energética deficiente. La construcción pública se enfocará en zonas con mayor presión demográfica, aunque el proyecto incluye la compra de inmuebles por parte del Estado, una medida que podría elevar los precios de mercado.

Medidas controvertidas

El plan mantiene el control de rentas al 2 % en áreas tensionadas, una política que, según el MITMA, ha reducido la oferta de alquiler en un a largo plazo. Además, la compra estatal de viviendas podría reforzar la escasez si no se libera suelo ni se simplifican los procesos de licenciamiento. Estas decisiones generan dudas entre expertos que advierten que los subsidios a la demanda sin ampliación del stock pueden impulsar los precios al alza.