Discurso del Papa León XIV en el muelle de Arguineguín
El 30 de mayo de 2024, el Papa León XIV subió al muelle de Arguineguín, en Gran Canaria, y pronunció un discurso centrado en la crisis migratoria que atraviesa el Mediterráneo y el Atlántico. Ante la presencia de cientos de migrantes en la zona, el pontífice pidió a Europa que deje de tratar esas aguas como "cementerios sin lápidas" y que ofrezca ayuda tangible a los que arriesgan la vida cruzándolas.
"Queridos migrantes, quiero inclinarme ante su dignidad", declaró el Papa, subrayando la responsabilidad moral de los Estados y de la sociedad civil.
Detalles del mensaje papal y sus exigencias
León XIV vinculó la dignidad humana a la fe cristiana, recordando que cada persona lleva la imagen de Dios. Insistió en que la misericordia no sea solo una palabra, sino gestos concretos: "comienza con unas cuantas galletas y un poco de leche". El pontífice exigió a gobiernos, parlamentos y comunidades religiosas que provean alimentos, agua y asistencia sanitaria a los migrantes que llegan a las costas.
El llamado se extendió a todas las religiones y a "todos los hombres y mujeres de buena voluntad", señalando que la ayuda no depende exclusivamente de la Iglesia. Además, denunció la acción de las mafias del tráfico humano, a las que calificó de "monstruos" que se aprovechan de la desesperación de mujeres, niños y familias.





