Burgos guarda un secreto de 500 años: endogamia y brotes de viruela en una comunidad aislada

Un equipo internacional ha analizado los huesos de 41 individuos pertenecientes a un asentamiento de la Edad del Hierro situado en el Condado de Treviño, al norte de Burgos. Los restos, datados en torno a 500 años, fueron extraídos de cuevas utilizadas como viviendas, iglesias y necrópolis entre los siglos VI y XI.

Análisis de ADN y hallazgos clave de la investigación

Los investigadores secuenciaron el genoma de 33 de los 41 cuerpos, suficiente para reconstruir parentescos que abarcan tres generaciones. El estudio reveló una alta tasa de endogamia, con repetición de rasgos genéticos que provocaron enfermedades hereditarias y una marcada vulnerabilidad a infecciones. Entre los patógenos detectados, la evidencia de brotes de viruela se manifestó en lesiones óseas compatibles con la enfermedad.

Dos de los hombres, emparentados según el análisis, presentaban heridas de espada en el cráneo; una de ellas resultó fatal, la otra dejó al individuo con una cicatriz permanente. Estos hallazgos indican conflictos violentos dentro del propio grupo familiar, probablemente vinculados a tensiones fronterizas entre territorios cristianos y musulmanes de la época.