Hotel rural japonés Solsonès

El hotel rural japonés de Puigpinós abrió sus puertas en abril de 2022 en el término de Lladurs, Solsonès. La iniciativa surge de la pareja Nuri Jou y Tessin Sano, que se conocieron en el instituto de Solsona.

Los propietarios, una catalana y un japonés, han convertido una antigua masía familiar en un refugio de serenidad. "Queríamos que cada rincón respirara la calma del sintoísmo", explica Sano.

Vista exterior del hotel rural japonés de Puigpinós rodeado de naturaleza en Lladurs
Vista exterior del hotel rural japonés de Puigpinós rodeado de naturaleza en Lladurs

Situado entre olivares y bosques, el hotel se beneficia de la cercanía del Tren dels Llacs, que facilita el acceso desde Lleida y Barcelona. La arquitectura conserva la fachada de masía mientras interioriza elementos japoneses como puertas shoji y jardines de rocas.

El establecimiento cuenta con ocho habitaciones, algunas equipadas con tatami y futón, y entrega al llegar un yukata y sandalias para que el huésped se sienta como en casa. La capacidad total ronda las veinte personas, lo que garantiza una atmósfera íntima.

En el exterior, una piscina y una amplia zona de césped permiten actividades al aire libre. Los visitantes pueden disfrutar de paseos por la naturaleza o simplemente relajarse bajo el sol.

La oferta gastronómica se basa en la cocina tradicional japonesa, adaptada a las estaciones del año catalanas. Platos como tártaro de atún o chawanmushi aparecen en el menú, acompañados de sake de producción local.

Para profundizar en la cultura, el hotel organiza talleres de caligrafía impartidos por los padres de los propietarios y clases de cocina dirigidas por su hermano. Estas actividades permiten a los huéspedes experimentar la artesanía nipona de primera mano.

Además, se ofrecen sesiones de yoga y masajes inspirados en la filosofía zen, reforzando la sensación de equilibrio y bienestar que caracteriza al lugar.

El auge del interés por Japón en España, impulsado por el manga, el anime y la gastronomía, ha creado una demanda creciente de experiencias auténticas. "Cada vez más viajeros buscan vivir Japón sin salir de Cataluña", afirma Jou.

Los propietarios también gestionan una agencia de viajes que organiza estancias en el país del sol naciente, lo que les permite ampliar su propuesta y atraer a un público más amplio. Planean abrir nuevas rutas culturales que conecten el Solsonès con destinos japoneses.

Con su propuesta única, el hotel se perfila como un punto de referencia para el turismo cultural en la región, complementado por lugares como la Ermita de Nuestra Señora de los Desamparados, a pocos kilómetros. La combinación de tradición catalana y estética japonesa promete seguir atrayendo a visitantes en busca de serenidad y descubrimiento.

Pablo Hernández Gil
Pablo Hernández Gil

Crítico Cultural

Crítico cultural y escritor. Colaborador habitual en medios literarios.

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