Sant Jordi 2026 en Barcelona: la fiesta del libro y la rosa

23 de abril se vivió en Barcelona y el resto de Catalunya la celebración más esperada del calendario cultural. El cielo despejado invitó a miles de barceloneses a las calles, donde puestos de libros y rosas se alternaban como en una coreografía de amor y lectura. Autores de todas partes firmaron ejemplares, mientras los lectores formaban largas colas para conseguir la última novedad editorial. La jornada concluyó con el suplemento literario abril de Prensa Ibérica, que cerró la fiesta con una selección de ensayos y poesía.

Ali Smith, pregonera y defensora de las bibliotecas

La escritora escocesa Ali Smith tomó la palabra como pregonera de Sant Jordi. En su discurso subrayó la precariedad de la financiación de las bibliotecas, recordando su propia infancia marcada por la imposibilidad de acceder a un carnet de biblioteca. "Mi madre me decía que, después de todas las multas que les habían puesto a mis hermanos por retrasarse con las devoluciones, no podía permitirse un carnet para mí, así que la biblioteca empezó siendo una cosa prohibida", declaró Smith, antes de lanzar una advertencia a las autoridades.

Smith anunció que los trabajadores de bibliotecas iniciarán una huelga los sábados, una medida que busca presionar para mejorar la conciliación horaria y los recursos económicos. La escritora insistió en que "Barcelona es una ciudad rica en bibliotecas, pero en Inglaterra la situación es desesperante porque no hay financiación. Tenemos que luchar. Es la clave". La convocatoria ha generado un amplio debate entre lectores, gestores culturales y políticos locales.

Contexto cultural y repercusiones inmediatas

Sant Jordi, patrono de los lectores y los enamorados, se celebra desde hace siglos con la entrega de libros y rosas. Este año la tradición contó con la presencia del Nobel de Literatura Han Kang, quien firmó varios ejemplares y participó en una mesa redonda sobre la literatura contemporánea. Su intervención reforzó la dimensión internacional de la jornada, que además sirvió de plataforma para presentar novedades editoriales de editoriales catalanas y extranjeras.

La huelga anunciada por los bibliotecarios podría afectar la disponibilidad de servicios en los próximos sábados, un riesgo que preocupa a los usuarios habituales. Las autoridades municipales han prometido abrir un diálogo urgente para evitar que la protesta interrumpa la experiencia de los lectores durante la próxima edición de Sant Jordi. Mientras tanto, el suplemento abril seguirá ofreciendo a los amantes de la literatura un espacio de reflexión y descubrimiento.

Qué sigue: la ciudad se prepara para la segunda edición de la fiesta, mientras los sindicatos de bibliotecas negocian con el ayuntamiento. Los lectores esperan que la presión de la huelga conduzca a una mayor inversión en los centros de lectura, garantizando que la tradición de Sant Jordi continúe siendo un motor cultural y social para Cataluña.

Pablo Hernández Gil
Pablo Hernández Gil

Crítico Cultural

Crítico cultural y escritor. Colaborador habitual en medios literarios.

¿Te ha gustado este artículo?

Suscríbete a nuestro boletín y recibe las mejores noticias en tu correo cada día.

Al suscribirte aceptas nuestra política de privacidad