Prohibición del burka en Lleida: posición del Gobierno y la Generalitat

El consistorio de Lleida, liderado por el alcalde socialista Félix Larrosa, ha presentado una ordenanza que prohibiría el uso del burka en dependencias municipales y en la vía pública. La propuesta se aprobó en el pleno municipal el pasado miércoles y ha generado una respuesta inmediata de la Generalitat y del Gobierno central. Salvador Illa, presidente de la Generalitat, ha declarado que la medida no es racista ni vulnera la libertad religiosa, mientras que la ministra de Inclusión, Elma Saiz, pide un análisis "sosegado" antes de cualquier decisión.

Detalles de la polémica y argumentos de los responsables

Illa explicó en Onda Cero que la ordenanza "no habla del burka" y que su objetivo es "salvaguardar los derechos fundamentales en el ámbito religioso". "No hay una actitud racista ni en contra de determinados símbolos", subrayó el presidente, añadiendo que no ha visto mujeres con burka en la ciudad y que no le agrada la prenda. El delegado del Gobierno en Catalunya, Carlos Prieto, señaló que el burka "atenta contra los derechos de las mujeres" pero que no constituye un problema urgente en la calle.

Saiz, por su parte, afirmó que el Gobierno respeta la libertad religiosa pero que cualquier medida debe basarse en "pedagogía" y en el diálogo con los colectivos implicados. "Hay que alejar el debate de la demagogia y del ruido", indicó la ministra, y pidió que se centre la discusión en la "riqueza y la diversidad" que aporta la población extranjera a España. El ministro de Industria, , se limitó a expresar su "respeto" por las decisiones municipales, recordando que el PSOE siempre ha defendido la integración a partir de la diversidad.