Dassault Aviation firma contrato con Arkadia Space para el propulsor del Vortex
Dassault Aviation y Arkadia Space han firmado un acuerdo para que la startup suministre el sistema completo de propulsión del demostrador Vortex‑D. El contrato, anunciado este lunes, cubre el diseño, fabricación e integración del motor monopropelente Ariel de 250 N y sus componentes auxiliares.
El motor Ariel, junto a sus tanques y electrónica, actuará como sistema de control de reacción (RCS) en las fases de alta altitud del vehículo, garantizando la precisión necesaria para maniobras orbitales. "Este contrato representa un hito histórico para todo el equipo", afirmó Francho García, CEO de Arkadia Space.
Motor Ariel de 250 N integrado en el demostrador Vortex‑D
Detalles del sistema de propulsión Ariel y su papel en Vortex
Ariel es un motor monopropelente que utiliza peróxido de hidrógeno de alta concentración como combustible, ofreciendo una solución de propulsión verde y de bajo riesgo. Cada unidad entrega de empuje y está diseñada para operar de forma cíclica, permitiendo correcciones de actitud rápidas y fiables.
El conjunto incluye dos tanques de combustible, una unidad de control electrónica y la propia tobera del motor. Todo el sistema está integrado en el chasis del Vortex‑D, donde funcionará como RCS durante la fase de ascenso y en los ajustes de órbita. La arquitectura modular permite adaptar Ariel a otros lanzadores europeos, como el proyecto de MaiaSpace, que ya lo ha seleccionado para su propio RCS.
Contexto del programa Vortex y la experiencia de Dassault
Vortex es un vehículo espacial reutilizable que pretende operar en órbita y volver a la Tierra aterrizando en pista convencional, similar a un avión. El programa, liderado por Dassault Aviation, busca validar tecnologías críticas como la reentrada controlada, la gestión térmica y, por supuesto, la propulsión de control.
Dassault aporta más de un siglo de experiencia en aeronáutica avanzada, desde el caza Rafale hasta la familia de jets ejecutivos Falcon, pasando por su participación en el programa espacial Hermes y el demostrador de reentrada IXV. Esta trayectoria le permite combinar conocimientos de alta fiabilidad con innovaciones hipersónicas, posicionándose como un actor único para liderar un avión espacial de este tipo.
En el marco europeo, el motor Ariel se desarrolló bajo el programa Future Launchers Preparatory Programme (FLPP) de la ESA, y en menos de dos años pasó de fase inicial a estar listo para su integración en Vortex‑D. La rápida maduración del proyecto refleja la creciente demanda de soluciones de propulsión más limpias, como la reciente inversión de Cataluña en Pangea Propulsion para impulsar la industria espacial (Cataluña destina 2 millones de euros a Pangea Propulsion para impulsar la industria espacial).
Próximos pasos y expectativas del proyecto Vortex
El demostrador Vortex‑D iniciará pruebas de integración a finales de este año, con vuelos de prueba previstos para 2027. El éxito del motor Ariel será decisivo para validar el RCS y, por ende, la capacidad del vehículo para realizar maniobras precisas en órbita.
Si las pruebas confirman la fiabilidad del sistema, Dassault podría escalar la arquitectura a un vehículo orbital operativo, abriendo la puerta a servicios de transporte de carga y, eventualmente, de tripulación dentro del marco europeo. La colaboración con Arkadia Space también refuerza la estrategia de Europa de contar con proveedores de propulsión verde y autónoma, reduciendo la dependencia de tecnologías externas.
En conclusión, la firma del contrato marca un avance significativo para el programa Vortex y para la consolidación de una cadena de suministro europea de propulsión espacial, con potencial de transformar el acceso al espacio en los próximos años.