Antibióticos y microbiota intestinal: el hallazgo clave
Un equipo de investigadores de Suecia ha demostrado que el uso de antibióticos puede modificar la microbiota intestinal durante hasta ocho años. El hallazgo proviene de un estudio publicado en Nature Medicine que analizó muestras de heces de casi 15 000 adultos. La conclusión es clara: la alteración no desaparece al cabo de semanas, sino que persiste durante varios años.
Impacto a largo plazo y factores de riesgo
Los científicos emplearon metagenómica profunda para identificar 1 340 especies bacterianas presentes en los participantes. La diversidad bacteriana se redujo de forma significativa, y el efecto se mantuvo detectable entre 4 y 8 años después del tratamiento, afectando entre 10‑15 % de las especies. Los antibióticos más disruptivos fueron la clindamicina, las fluoroquinolonas y la flucloxacilina; una sola dosis de clindamicina llegó a eliminar hasta 47 especies.
El estudio cruzó los datos microbiológicos con el Registro Nacional de Medicamentos, lo que permitió relacionar cada prescripción con los cambios observados en el microbioma. Los antibióticos de amplio espectro, como las fluoroquinolonas, mostraron un impacto mayor que los de espectro reducido, como la nitrofurantoína, cuyo efecto fue mucho más leve.





