Nike informó este viernes que eliminará 1.400 empleos, equivalentes al 2 % de su plantilla global, concentrándose en roles tecnológicos dentro de su unidad de Operaciones Globales. La decisión se tomó en la sede de la compañía en Beaverton, Oregon, y forma parte de un plan de reestructuración que ya había incluido 775 despidos en enero.
Nike anuncia recorte de 1.400 empleos en tecnología
El anuncio se produce cuando la empresa registró un beneficio de US$520 M en el tercer trimestre fiscal, una caída del 35 % respecto al mismo periodo del año anterior. Las ventas se mantuvieron prácticamente planas en US$11.279 B. "Estos cambios buscan que la empresa sea menos compleja y más ágil", declaró Venkatesh Alagirisamy, vicepresidente ejecutivo y director de operaciones de Nike.
Cifras y motivos de la reestructuración
La reducción de personal responde a la combinación de menores márgenes y una previsión de ingresos a la baja para el último trimestre de 2026, que se sitúa entre el 2 % y el 4 %. La empresa ya había recortado 775 puestos en sus centros de distribución en enero, superando los 2.000 despidos en pocos meses. La presión se concentra en China, donde la demanda ha disminuido y la competencia local ha ganado terreno. En este contexto, la estrategia digital de Nike, basada en la tecnología, pasa a ser un foco de recorte.
Perspectivas y posibles consecuencias para Nike
Analistas de la plataforma XTB advierten que la medida busca simplificar la estructura y acelerar la automatización, pero la caída del 70 % en el valor de sus acciones desde el pico de 2021 y la debilidad en el mercado chino podrían seguir erosionando los márgenes. La pérdida de confianza de los inversores se refleja en la caída sostenida del precio de la acción, lo que podría limitar la capacidad de Nike para invertir en innovación y mantener su posicionamiento premium. La situación recuerda a la reciente decisión de Meta de recortar el 10 % de su plantilla, 8.000 trabajadores, que también buscó reducir costes ante un entorno económico desfavorable.
En el futuro, Nike deberá equilibrar la necesidad de reducir gastos con la inversión en áreas clave como la automatización y el desarrollo de productos. La empresa ha señalado que la reestructuración sentará las bases para un crecimiento más sólido, aunque el reto será recuperar la confianza del mercado y reactivar la demanda en regiones críticas como China.
Para los consumidores, la medida no implica cambios inmediatos en la disponibilidad de productos, pero sí podría traducirse en una menor velocidad de lanzamiento de nuevas tecnologías y diseños. La compañía sigue apostando por su imagen premium, aunque la presión competitiva de marcas como On Holding o Deckers Outdoor se intensifica.
"Construir una base integral aún más sólida para el crecimiento futuro" resume la visión de Alagirisamy, que ahora dependerá de la capacidad de Nike para ejecutar su plan de simplificación sin sacrificar la innovación que ha caracterizado a la marca durante décadas.
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Editor de Economía
Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.
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