El 25 de abril de 2026 la Franz Schubert Filharmonia, dirigida por Tomàs Grau, presentó Turandot en el Palau, marcando el centenario exacto del estreno de 1926. La coincidencia de fechas se convirtió en el eje central de la celebración cultural.
La elección del Palau, lejos de los tradicionales teatros de ópera, subraya la intención de acercar la obra a un público más amplio y reafirma el compromiso de la Filharmonia con la innovación programática.
Escenografía semiescenificada de Turandot en el Palau, con estructuras móviles y proyecciones que evocan la China imperial.
Escenografía y producción
Jordi Gastó diseñó una escenografía semiescenificada que combina estructuras móviles con proyecciones sutiles. El espacio se transforma con movimientos discretos, manteniendo la elegancia y evitando la sobrecarga visual.
El vestuario incorpora referencias simbólicas, como el libro rojo de Mao que se despliega como un guiño al imperio imperial, añadiendo una capa de ironía histórica sin distraer del drama musical.
El elenco estelar
Lianna Haroutounian brilló como Turandot, ofreciendo una voz potente y agudos perfectamente afinados que dominan la orquesta. Su interpretación combina dureza y vulnerabilidad, capturando la esencia de la princesa de hielo.
Carolina López Moreno interpretó a Liù con una línea vocal impecable y un dominio dramático que resalta la ternura del personaje, aunque su agudo en el "Signore, ascolta" mostró ligeras irregularidades.
Xavier Moreno encarnó a Calaf con la energía requerida, aunque en algunos pasajes su emisión se vio opacada por la densidad sonora de la orquesta, un reto que el director intentó equilibrar.
El reparto secundario incluyó a David Cervera como Timur, a Carles Pachón y Andrés Moreno como ministros, y a Raúl Giménez en el papel del Emperador, aportando solidez al conjunto dramático.
Coros y orquesta
El Orfeó Català y el Cor Infantil se sumaron al escenario, ofreciendo un equilibrio sonoro que complementó la fuerza de la Filharmonia. Sus voces aportaron claridad y frescura en los momentos coral.
La Franz Schubert Filharmonia mostró una ejecución brillante, guiada por la pasión de Tomàs Grau, quien en ciertos momentos intensificó la orquesta hasta casi eclipsar al coro, una decisión que generó debate entre los críticos.
Contexto histórico y relevancia cultural
Giacomo Puccini falleció dejando Turandot incompleta; el final aprobado por Arturo Toscanini en 1926, basado en los bocetos de Franco Alfano, sigue siendo la versión estándar. Esta producción respetó fielmente ese final.
La ópera marcó un hito en la vida operística catalana al inaugurar el nuevo Liceu y seguir siendo una de las más programadas del siglo XX. Su presencia en el Palau refuerza la conexión histórica entre Cataluña y la obra.
Recepción y futuro
El público aplaudió en pie, reconociendo la fuerza vocal de Haroutounian y la audacia escénica de Gastó. Las ovaciones reflejaron el éxito de una puesta que supo conjugar tradición y modernidad.
Tras este centenario, la Filharmonia ha anunciado la intención de incluir Turandot en su programación de la próxima temporada, lo que sugiere que la obra seguirá siendo un referente cultural para la región.
En definitiva, la celebración del centenario no solo recordó la historia de Puccini, sino que reafirmó el papel del Palau como escenario de grandes eventos musicales, ofreciendo al público una experiencia que trasciende el mero espectáculo.