Aprobación del Plan Estatal de Vivienda 2026‑2030 y críticas de Quique Escrivá
El Consejo de Ministros aprobó el Plan Estatal de Vivienda 2026‑2030 el pasado martes en Madrid. La medida destina hasta 7.000 millones de euros entre 2026 y 2030 para impulsar vivienda pública, rehabilitación y ayudas al alquiler.
El programa incluye la creación de viviendas en zonas tensionadas, la reducción de la edad de emancipación y la disminución del esfuerzo financiero de los arrendatarios. Se espera que la inversión pública se complemente con fondos europeos y privados para acelerar la construcción.
Detalles de la crítica de Escrivá: falta de construcción y precios al alza
Quique Escrivá, propietario de 20 mini‑pisos y figura conocida del sector inmobiliario, calificó el plan como un "gran engaño". "Sin aumentar la oferta, las ayudas solo elevarán la competencia y los precios", afirmó en una entrevista.
Escrivá argumenta que el déficit de viviendas es estructural: "Tenemos diez personas y solo tres casas. Dar ayudas a esas diez no resuelve la escasez, solo hace que la puja sea más feroz". Para él, la falta de nuevas construcciones es el verdadero obstáculo, no la ausencia de políticas públicas.
El inversor señala que, mientras el Estado recauda más impuestos por la actividad inmobiliaria, la oferta no crece y los precios siguen subiendo. Este desequilibrio, según Escrivá, podría convertir al plan en un parche sin solución de fondo.





