Vacante en la arquidiócesis de Barcelona

El cardenal Juan José Omela, de 80 años, perdió el 21‑abril sus derechos electorales y su mandato se prolongará hasta después de la visita del Papa a la ciudad. La Corte católica ha anunciado que, una vez concluida la visita, se iniciará el proceso de sucesión para la sede de Barcelona.

Motivos de la prórroga y la candidatura de Joan Planellas

Omela lleva cinco años de prórroga, una medida inédita en la historia reciente de la arquidiócesis. La prórroga se concedió para evitar que la sede quedase vacante durante la visita papal, considerada esencial por su peso simbólico y pastoral.

La visita del Papa, programada para la próxima primavera, es el detonante que abrirá la convocatoria oficial de candidatos. Hasta entonces, el cardenal seguirá ejerciendo sus funciones, aunque sin capacidad de voto en un cónclave.

Una vez el pontífice haya celebrado la misa en la Sagrada Familia, el Vaticano publicará la lista de postulantes y comenzará el escrutinio interno. No hay un candidato claro; la «quiniela» episcopal incluye nombres de alto rango, pero varios han manifestado reticencias.

Los arzobispos de Sevilla (Saiz Meneses) y Valencia (Enrique Benavent) han comunicado que no están dispuestos a asumir la plaza, citando la complejidad de la situación catalana y la carga administrativa que supone Barcelona.