Pérdida de la voz en cantantes

La pérdida de la voz ha obligado a dos figuras emblemáticas del canto a replantearse su carrera: la cantautora estadounidense Joanna Newsom y la actriz británica Julie Andrews. Ambos casos ilustran cómo un daño vocal puede truncar una trayectoria y obligar a una reinvención artística.

En 2009 Newsom detectó nódulos en las cuerdas vocales tras años de giras intensas y falta de técnica adecuada. Optó por guardar silencio durante dos meses, evitando la cirugía, y volvió al escenario en 2010 con su tercer disco *Have One on Me, que mostró un registro vocal más bajo y controlado.

Por su parte, Julie Andrews se sometió a una operación de nódulos en 1997, que resultó en la pérdida total de su capacidad para cantar. La actriz demandó al Hospital Mount Sinai alegando negligencia; el pleito concluyó en 2000 con un acuerdo confidencial, pero la consecuencia fue la renuncia a su faceta musical.

Causas, tratamientos y consecuencias psicológicas

Los nódulos son protuberancias benignas causadas por la sobrecarga vocal, mientras que la estriación muscular proviene de la tensión excesiva en los músculos de la laringe. Los tratamientos van desde la terapia vocal y el reposo hasta la cirugía, aunque muchos cantantes temen el riesgo de quedar sin voz tras una intervención.