Maradona vuelve a Buenos Aires: la Pascua Maradonian y los murales que celebran sus 40 años de gloria
Buenos Aires ha anunciado la organización de la "Pascua Maradonian" para el próximo junio, una celebración pública que marca 40 años del histórico gol contra Inglaterra en el Mundial de 1986.
Mural de Diego Maradona pintado en una calle de Buenos Aires, con aureola y balón
El evento, impulsado por la Iglesia Maradoniana y la municipalidad, incluirá misas, conciertos y una ruta de murales que recorrerá los barrios donde el Diez dejó su huella.
Los murales, que aparecen en avenidas, plazas y fachadas de edificios, representan al futbolista en distintas facetas: joven prodigio, dios del balón, padre de familia y mártir del deporte.
Algunos artistas han añadido aureolas, alas y textos bíblicos, convirtiendo la figura en un santo urbano; otros optan por la crudeza del "habano y la sonrisa" que Maradona mostraba al celebrar.
Las autoridades han establecido una norma no escrita que prohíbe colocar a Messi por encima del Diez, bajo pena de "excomunión" simbólica dentro del círculo de fieles.
Cómo se vive el culto al Diez: murales, excomuniones y la rivalidad Messi‑Maradona
El culto al Diez se vive como una verdadera religión de la calle, con devotos que llevan camisetas, cantan cánticos y organizan peregrinaciones a los murales más emblemáticos.
En el barrio de Villa Fiorito, el mural más grande muestra a Maradona con una cruz sobre el pecho, mientras en Paternal se alza una versión gigante de su salto después del gol.
Los seguidores han creado un código de conducta que castiga a quien intente sustituir al ídolo por Messi, señalando que hacerlo equivale a una herejía futbolística.
La polémica ha llegado al Congreso, donde el diputado Javier Milei ha calificado a Maradona de "izquierdista y adicto", mientras defiende la supremacía del actual crack argentino.
Contexto cultural: la figura de Maradona en la identidad porteña y su vínculo con el Papa Francisco
Maradona nació en Villa Fiorito, un asentamiento marginal del sur, y su ascenso al fútbol profesional se dio en Argentinos Juniors, ubicado en el barrio de Paternal.
Más tarde vivió en Villa Devoto, donde habitó un apartamento de lujo, pero su figura sigue presente en los rincones más humildes de la capital.
El Papa Francisco, oriundo del barrio de Flores, ha coincidido en varios actos con la memoria de Maradona, reforzando la percepción de ambos como símbolos porteños.
La muerte del 25 de noviembre de 2020, durante la pandemia, provocó una masiva despedida en la Plaza de la República, donde la gente desafió la cuarentena para rendir homenaje.
Hoy, la "Pascua Maradonian" no solo celebra un gol, sino que reaviva la identificación de Buenos Aires con un mito que trasciende el deporte y se vuelve parte del imaginario colectivo.
Si la ciudad mantiene la ruta de murales y la regla de la "excomunión", la fiesta de junio podría convertirse en una tradición anual, consolidando a Maradona como el santo patrón del fútbol porteño.