Juan Domingo de la Cruz Barcelona
Juan Domingo de la Cruz pisó el Camp Nou en septiembre de 1975 tras ser descubierto en un torneo de Mar del Plata. Firmó un contrato de un año con el Barça y, contra todo pronóstico, se quedó doce temporadas, consolidándose como uno de los pioneros latinoamericanos en la élite europea.

detalle llegada Barcelona
El joven de Pasteur, Buenos Aires, jugaba en el junior cuando la selección sudamericana se proclamó campeona. En el torneo de Mar del Plata asistió el entrenador yugoslavo Ranko Žeravica, que quedó impresionado y preguntó por sus raíces españolas. Unos días después, Eduardo Portela, directivo del Barça, le llamó y le ofreció el pase a Europa. En tan solo tres meses recibió el billete y aterrizó en Barcelona.
contexto baloncesto 1970s

A mediados de los setenta Argentina vivía bajo una dictadura que perseguía a jóvenes críticos y limitaba las oportunidades deportivas. La NBA aún no era una opción viable para los latinoamericanos; Europa representaba la máxima aspiración. Por eso, el sueño de jugar en el Barça era para De la Cruz lo que la NBA es hoy para muchos: la puerta a la élite mundial.
En el club catalán, el argentino se convirtió rápidamente en un referente físico: medía más que la mayoría de los españoles y dominaba bajo el aro. Participó en la primera época dorada del baloncesto español, ganando ligas y copas, y ayudó a elevar el nivel competitivo del equipo, sentando las bases de los éxitos posteriores.
Una noche, tras un entrenamiento, De la Cruz y un compañero fueron interceptados por policías en una calle equivocada. Le apuntaron con escopetas, pero al reconocer la ropa del Barça y la revista *El Gráfico, los dejaron ir. Ese episodio marcó su decisión de retirarse en 1987 y fundar una escuela de baloncesto en Mallorca, donde vivía con una familia catalana.
escuela baloncesto Mallorca
La academia, oficialmente federada, forma a jóvenes talentos de las Islas Baleares y mantiene viva la conexión entre Argentina y España. Hoy, jugadores como Sara Okeke siguen el ejemplo de De la Cruz, demostrando que su legado sigue inspirando a nuevas generaciones.
El recorrido de Juan Domingo de la Cruz muestra cómo la emigración forzada por la política puede convertirse en una oportunidad para transformar un deporte. Su historia refuerza los lazos entre ambos países y recuerda que, cuando el baloncesto cruza continentes, el talento siempre encuentra su cancha.
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Redactor de Deportes
Periodista deportivo. Cubre la Liga y la selección española de fútbol.
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