Café y corazón

Ignacio Fernández Lozano, presidente de la Sociedad Española de Cardiología, ha declarado que la mala fama del café no está justificada. Según el especialista, el consumo habitual no eleva el riesgo cardiovascular y es seguro incluso para pacientes con hipertensión.

Evidencia científica y dosis recomendada

Un estudio reciente, considerado el más riguroso hasta la fecha, muestra que tomar café de forma constante, sobre todo por la mañana, está asociado a una reducción de la enfermedad cardiovascular. Los investigadores recomiendan hasta cuatro tazas diarias como límite seguro que aporta beneficios. El café contiene antioxidantes que favorecen la salud a largo plazo. Este hallazgo se suma a otras investigaciones publicadas en nuestro medio, como el artículo sobre Microplásticos detectados en el hígado humano y su vínculo con el aumento de enfermedades hepáticas.

Contexto breve: mitos y efectos agudos

A nivel agudo, el café produce un leve aumento de la presión arterial y de la frecuencia cardíaca, efectos que suelen pasar desapercibidos en consumidores habituales. En el pasado se vinculaba al café con arritmias, pero la evidencia actual lo descarta. La diferencia entre un consumo moderado y excesivo es clave: mientras una o dos tazas son bien toleradas, superar el límite de no aporta beneficios adicionales y puede generar molestias.