Vikingos en Inglaterra reducen uso de cerámica para cocinar pescado
Un estudio publicado en la revista Antiquity ha revelado que los vikingos asentados en Inglaterra entre los siglos IX y XI usaron la cerámica para cocinar pescado en muy pocas ocasiones.
De los 298 fragmentos cerámicos analizados en yacimientos como York, Lincoln, Londres o Newark, solo 13 mostraron residuos de pescado, lo que equivale al 4,4 % del total. Los hallazgos se repiten tanto en contextos urbanos como rurales, indicando una práctica extendida.
En contraste, en Dinamarca el mismo tipo de análisis en 57 vasijas de Aarhus y Ribe detectó restos de pescado en 23 % de los casos.
Análisis de residuos muestra adaptación culinaria a costumbres locales
El equipo liderado por Steven P. Ashby de la University of York empleó la técnica de análisis de residuos lipídicos para identificar biomarcadores de alimentos en las paredes porosas de la cerámica.
Los biomarcadores permiten distinguir entre grasas de pescado, carne terrestre y productos lácteos, ofreciendo una visión directa de lo que se cocinó en cada recipiente.
Los resultados indican que los vikingos ingleses emplearon la mayor parte de sus vasijas para cocinar carnes de vaca, oveja y cerdo, así como lácteos, siguiendo las costumbres culinarias anglosajonas. En zonas rurales del antiguo Danelaw, la tendencia es idéntica, lo que sugiere una costumbre consolidada.
El pescado no desapareció de la dieta; los hallazgos sugieren que se preparó mediante asado en espetones, ahumado o salado, técnicas habituales en la Inglaterra de la época.
Esta adaptación culinaria refleja una integración más profunda de los colonos escandinavos en el Danelaw, donde los recursos locales y las prácticas locales influyeron en la vida cotidiana. La tendencia se mantuvo durante los tres siglos analizados, sin variaciones significativas entre generaciones vikingas.
«Los vikingos no transportaron sus hábitos sin cambios; ajustaron sus utensilios a los alimentos que encontraban en cada territorio», comenta Ashby.
Qué implica este hallazgo para la visión tradicional de los vikingos
El estudio obliga a revisar la imagen tradicional de los vikingos como consumidores constantes de pescado, mostrando que su cultura material era flexible y sensible al entorno. Al igual que la reinterpretación del patrimonio en proyectos como Sad Hill, el cementerio del spaghetti western que revitaliza Burgos, este hallazgo invita a reconsiderar narrativas establecidas.
Este hallazgo se suma a otras investigaciones sobre adaptación cultural, como el reciente estudio sobre la resiliencia urbana en Mesopotamia que también destaca la capacidad de los pueblos para modificar sus costumbres ante nuevos entornos: Adaptación urbana en Mesopotamia: estudio revela 2.500 años de resiliencia.
En el futuro, los arqueólogos podrían explorar si la disminución del uso cerámico para pescado se refleja en otros artefactos, como sartenes de hierro hallados en York, ampliando la comprensión de la dieta vikinga en Inglaterra. Los resultados también podrían influir en la interpretación de los relatos escritos de la época, que describen una dieta rica en pescado.
Temas relacionados
Redactor científico
¿Te ha gustado este artículo?
Suscríbete a nuestro boletín y recibe las mejores noticias en tu correo cada día.





