Barbacid y la patente de terapia contra el cáncer de páncreas rechazada por la Academia de EE.UU.

El 12 de abril de 2024 la Academia de Ciencias de EE.UU. decidió retirar la patente que Mariano Barbacid había registrado para una terapia experimental contra el cáncer de páncreas. La decisión se basó en la ocultación de su condición de accionista de Vega Oncotargets, la empresa que pretendía comercializar la tecnología. La Academia consideró que el conflicto de intereses violaba sus normas de integridad y que la patente carecía de evidencia clínica suficiente.

Cómo el CNIO facilitó la cesión de la patente a Vega Oncotargets

Correos internos del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), obtenidos en mayo de 2024, muestran que el director de Innovación, Roke Oruezábal, alertó al Patronato de que Barbacid había fundado Vega Oncotargets sin que el centro lo supiera. A pesar de sus objeciones, el gerente Juan Arroyo envió al Patronato un borrador de acuerdo que pretendía transferir la patente al nuevo negocio sin los controles habituales.

El mismo intercambio de mensajes indica que el CNIO planeaba ceder la patente a cambio de un 5 % de participación en la empresa, argumentando que la terapia no tenía novedad ni actividad inventiva. La maniobra quedó bajo sospecha cuando la Fiscalía Anticorrupción y la UDEF abrieron una investigación por un presunto desfalco de 25 millones de euros en los últimos 17 años del centro.

Posibles repercusiones y próximos pasos

La anulación de la patente y la investigación sobre el CNIO pueden desencadenar sanciones legales para los responsables del acuerdo y dañar la reputación del centro de investigación. Barbacid y Vega Oncotargets podrían enfrentar demandas por incumplimiento de normas de conflicto de intereses y por la recaudación de 3,5 millones de euros a través de la campaña televisiva de la Fundación Cris contra el Cáncer, que tuvo que rectificar su promesa de cura.

Los organismos reguladores podrían revisar otras patentes gestionadas por el CNIO para detectar irregularidades similares. Mientras tanto, el juicio por posible despido improcedente de Oruezábal está previsto para septiembre, y la comunidad científica sigue escéptica sobre la viabilidad real de la terapia en pacientes humanos.

En resumen, la retirada de la patente expone una cadena de decisiones cuestionables que comprometen la credibilidad del CNIO y ponen en entredicho la financiación pública destinada a la investigación oncológica.

Jesus Gil Moreno
Jesus Gil Moreno

Redactor científico

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