Estudio revela que la semaglutida protege el hígado
Un equipo liderado por la bióloga María Jesús González Rellán del CiMUS (USC) y el investigador Daniel Drucker del LTRI (Toronto) ha publicado en Cell Metabolism que la semaglutida, conocida como Ozempic, protege el hígado de forma directa. El trabajo, financiado con fondos europeos, se realizó en colaboración entre ambas instituciones y se presentó en la edición de abril de 2024 de la revista.
Mecanismo de acción directa sobre células hepáticas
Los investigadores identificaron el receptor GLP‑1 en un tipo muy específico de células endoteliales hepáticas. Al activar este receptor, la semaglutida desencadena una cascada de señales que disminuye la producción de citoquinas inflamatorias y frena la síntesis de colágeno fibroso. Este proceso ocurre independientemente de cualquier reducción de peso corporal, lo que explica mejoras hepáticas observadas en pacientes que no habían perdido grasa.
"Identificar este mecanismo directo nos ayuda a entender mejor la eficacia de la semaglutida y abre la puerta a terapias más específicas", señaló González Rellán.
Implicaciones clínicas y próximos pasos
La enfermedad hepática metabólica afecta a alrededor del 30 % de la población mundial y, hasta ahora, carecía de tratamientos eficaces. El hallazgo sugiere que la semaglutida podría usarse como terapia dirigida, más allá de su indicación para diabetes tipo 2 y obesidad. Los autores proponen ensayos clínicos que seleccionen pacientes según la expresión del receptor GLP‑1 en sus hepatocitos, para definir quiénes se benefician más.
El estudio también plantea la posibilidad de diseñar nuevos fármacos que activen exclusivamente el receptor en las células endoteliales hepáticas, reduciendo potenciales efectos secundarios sistémicos. Mientras tanto, los médicos podrán considerar la semaglutida como una opción para pacientes con enfermedad hepática metabólica, incluso si la pérdida de peso es limitada.
Contexto de la investigación
Hasta hace pocos años, la comunidad científica asumía que los beneficios hepáticos de los agonistas de GLP‑1 eran secundarios a la pérdida de peso. Sin embargo, ensayos recientes mostraron mejoras en marcadores hepáticos antes de cualquier reducción significativa de masa corporal. Este estudio confirma que la semaglutida posee una acción hepatoprotectora intrínseca, reforzando la idea de que los fármacos basados en GLP‑1 pueden abordar múltiples facetas de la enfermedad metabólica.
La participación de investigadores del CiMUS y del LTRI, junto a la colaboración de Marta Varela y Cristina Riobello, subraya la relevancia internacional del trabajo y la contribución de la Universidad de Santiago de Compostela al avance clínico.
Qué puede ocurrir a continuación
Los próximos meses verán el lanzamiento de estudios de fase II que evaluarán la eficacia de la semaglutida en pacientes con fibrosis hepática avanzada. Si los resultados confirman los hallazgos preclínicos, la semaglutida podría incorporarse a las guías de tratamiento de la enfermedad hepática metabólica, ofreciendo una herramienta adicional a los profesionales de la salud.
En definitiva, este descubrimiento abre una nueva vía para combatir una patología que afecta a millones y que, hasta ahora, carecía de opciones terapéuticas efectivas.
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Redactor científico
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