Multas por coche sucio: qué establece la DGT
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto en vigor, a partir del 1 de mayo, una normativa que sanciona la conducción con parabrisas o matrícula sucia. Las multas oscilan entre 200 € y 6.000 €, según la gravedad de la obstrucción y el riesgo que suponga.
Los controles se realizarán en todo el territorio nacional durante las inspecciones de tráfico habituales y en operativos específicos de visibilidad. La medida busca garantizar una visión clara del conductor y evitar accidentes provocados por la falta de visibilidad.

En la práctica, el Reglamento General de Circulación obliga a que la superficie acristalada permita una visión sin obstáculos, tanto externos como internos. El agente evalúa la condición del cristal en el momento de la inspección y decide la sanción correspondiente.
Los agentes consideran criterios como el nivel de suciedad, la presencia de manchas que distorsionen la visión y la posible interferencia con sistemas de asistencia al conductor. En caso de duda, pueden requerir la limpieza inmediata del vehículo. Para más información sobre otras normas de la DGT, consulte la noticia sobre nuevas señales R‑114, R‑118 y R‑119.
Cuando la suciedad impide la visión, la infracción se califica como grave y la sanción puede alcanzar los 6.000 €. En casos extremos, el vehículo será inmovilizado hasta que se elimine la obstrucción.
La inmovilización se ordena mediante un acta que especifica el defecto y el plazo para subsanarlo, obligando al conductor a presentar el vehículo en una inspección técnica para levantar la retención. La DGT supervisará que la reparación se realice de forma adecuada antes de autorizar la circulación.
Si el conductor no regulariza la situación, la DGT puede imponer sanciones adicionales y, en casos reiterados, retirar los permisos de circulación. La medida refuerza la responsabilidad del propietario y busca prevenir conductas negligentes.
El incumplimiento también afecta a los sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS), que dependen de cámaras y sensores ubicados en el parabrisas. Una visión obstruida puede desactivar funciones como el frenado automático de emergencia o el control de crucero adaptativo.
Además, la falta de limpieza puede conllevar la pérdida de puntos del carnet, como ocurre con otras infracciones de tráfico, por ejemplo la multa por aparcar en sentido contrario. "Mantener el parabrisas limpio es una obligación legal y una cuestión de seguridad", afirmó el portavoz de la DGT.
Con la nueva normativa, los conductores deberán revisar el estado de sus cristales antes de salir a la carretera, asegurándose de que no haya polvo, insectos ni residuos que dificulten la visión. La DGT continuará reforzando los controles para reducir accidentes vinculados a la falta de visibilidad.
En última instancia, la medida persigue reducir el número de incidentes causados por una visión limitada, protegiendo tanto a conductores como a peatones, y subrayando la importancia del mantenimiento básico del vehículo como parte de la seguridad vial.
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Corresponsal Política
Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.
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