*Resumen Un grupo de investigadores del Instituto de Neurociencias (IN) y la Universidad Miguel Hernández (UMH) ha encontrado que la autofagia mediada por chaperonas, un proceso de "limpieza" selectiva de proteínas, está significativamente reducida en las neuronas motoras de pacientes con esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Este hallazgo sugiere una nueva vía para desarrollar fármacos que retrasen la muerte neuronal.

Reducción de la autofagia mediada por chaperonas en la ELA (noticia principal)

El estudio, publicado en *Acta Neuropathologica Communications, analizó tejido de médula espinal de pacientes con ELA y de donantes sanos. Los científicos observaron que la actividad de la autofagia mediada por chaperonas es mucho menor en las motoneuronas enfermas, lo que dificulta la eliminación de los agregados tóxicos de TDP‑43.

Detalles del hallazgo y su relevancia biológica

Para cuantificar la actividad autofágica, los investigadores midieron la proteína LAMP2A mediante inmunohistoquímica e inmunofluorescencia. En muestras sanas, LAMP2A se localiza abundantemente en la membrana de los lisosomas, indicando un proceso activo. En contraste, en el tejido de pacientes con ELA, la señal de LAMP2A se redujo drásticamente, evidenciando una falla en la degradación selectiva de proteínas dañinas.

"Estos datos indican que la actividad de la autofagia mediada por chaperonas está claramente disminuida en las neuronas motoras de los pacientes con ELA", comenta Daniel Garrigós García, primer autor del artículo. La acumulación de TDP‑43 fuera de su localización habitual es una característica presente en más del 90 % de los casos, y la falta de una vía de limpieza eficaz acelera la pérdida neuronal.

Implicaciones y próximos pasos terapéuticos

Los autores proponen que potenciar la autofagia mediada por chaperonas podría convertirse en una estrategia para proteger las motoneuronas. En otras áreas, la investigación de fármacos que modulan procesos de reciclaje celular, como la semaglutida protege el hígado, muestra el potencial de enfoques similares.

Se plantea desarrollar moléculas que aumenten la expresión o la actividad de LAMP2A, con el objetivo de restablecer la degradación de TDP‑43 y retrasar la progresión clínica. La ELA afecta a unas 4.000 personas en España y suele conducir a la muerte en 3‑5 años tras el diagnóstico; cualquier avance que demore este proceso tendría un impacto directo en la calidad de vida de los pacientes y sus familias.

*Próximos pasos El equipo ya planifica ensayos preclínicos con compuestos que activan la autofagia mediada por chaperonas. Si los resultados son positivos, se podrían iniciar estudios clínicos en los próximos dos años, ofreciendo una esperanza concreta a una comunidad que carece de tratamientos curativos.


Este artículo se basa en la publicación original y en declaraciones de los investigadores involucrados.

Jesus Gil Moreno
Jesus Gil Moreno

Redactor científico

¿Te ha gustado este artículo?

Suscríbete a nuestro boletín y recibe las mejores noticias en tu correo cada día.

Al suscribirte aceptas nuestra política de privacidad