Bélgica compra su parque nuclear

El Ejecutivo belga, liderado por el primer ministro Bart De Wever, y la compañía francesa Engie firmaron hoy en Bruselas una carta de intenciones para la adquisición de las siete centrales nucleares del país. La operación contempla estudios preliminares para definir condiciones de compra total, mientras Engie seguirá gestionando la operación diaria durante la fase de negociación.

Extensión de la vida útil y suspensión del desmantelamiento

Los dos reactores en funcionamiento, ubicados en Mol y Tihange, verán su vida útil ampliada de 2035 a 2045, duplicando la planificación original. Los cinco reactores cerrados tras el 2012, cuyo desmantelamiento había comenzado, se suspenden de inmediato, con la posibilidad de reactivar las unidades si el proyecto avanza.

Contexto energético y geopolítico

Europa atraviesa una crisis de suministro de gas y una escalada de precios que obliga a los gobiernos a buscar fuentes menos vulnerables a interrupciones externas. En Bélgica, la energía nuclear cubre cerca del 30 % de la demanda eléctrica y aporta estabilidad a la red. La medida persigue reducir la dependencia de combustibles fósiles y cumplir con los objetivos de descarbonización de la UE para 2030. "Este Gobierno apuesta por una energía segura, asequible y sostenible", afirmó De Wever en su perfil de X.