Francia se abstiene en la resolución de la ONU sobre la trata de esclavos africanos

En la sesión plenaria de la Asamblea General de la ONU, celebrada el pasado 23 de abril, Francia registró una abstención frente a la propuesta presentada por John Mahama, presidente de Ghana, que calificaba la trata de esclavos africanos como el "crimen más grave contra la humanidad". La moción pedía disculpas oficiales, indemnizaciones y la restitución de bienes culturales a los descendientes de las víctimas.

Motivaciones y reacciones a la abstención francesa

El ministro de Asuntos Exteriores, Jean‑Noël Barrot, explicó que la decisión evitaba crear una jerarquía entre los crímenes contra la humanidad y que, según él, "no se trata de competir en sufrimientos". "Es esencial, si queremos construir un futuro juntos, ser capaces de llevar a cabo esta labor de recuerdo y verdad sobre nuestro pasado, tanto en sus aspectos positivos como en sus aspectos más oscuros", sostuvo Barrot en la rueda de prensa posterior.

Sin embargo, la posición francesa ha sido duramente criticada por diputados de Guadalupe, Martinica y Guayana Francesa. Béatrice Bellay, parlamentaria socialista de Martinica, denunció que la abstención contradice la , la cual reconoce oficialmente la trata transatlántica. Otros legisladores recordaron que transportó más de en el comercio triangular, una cifra que sigue pesando en la memoria colectiva de los territorios ultramarinos.