Protesta de Pussy Riot y Femen frente al pabellón ruso
El miércoles 9 de mayo, durante la rueda de prensa inaugural de la 61.ª Bienal de Venecia, activistas de Pussy Riot y del colectivo feminista ucraniano Femen se plantaron frente al pabellón ruso con pasamontañas y bengalas rosas. Con la bandera ucraniana ondeando, gritaron que "la única cultura rusa hoy es sangre" y acusaron al edificio de estar construido sobre fosas comunes ucranianas.
Detalles de la acción y sus repercusiones inmediatas
La protesta coincidió con la entrega de la lista de premios. Tras anunciar la exclusión de Rusia e Israel, todo el jurado renunció en bloque, alegando la imposibilidad de seguir trabajando bajo presiones judiciales internacionales. El ministro de Cultura italiano, Dario Franceschini, anunció un boicot oficial al pabellón, que permanecerá cerrado al público hasta el 22 de noviembre. Las actuaciones musicales grabadas en los días de prensa se proyectarán en pantallas exteriores, pero el acceso al interior seguirá prohibido.
Contexto breve: la reaparición de Rusia en la Bienal
Rusia había abandonado la Bienal en 2022 tras la invasión de Ucrania. Este año vuelve con un proyecto titulado «El árbol enraizado en el cielo», que reúne a una treintena de jóvenes músicos y poetas, en su mayoría rusos, pero también de México, Mali y Brasil. La decisión provocó la ira del gobierno italiano y de la , que amenazó con retirar una subvención de concedida a la exposición. En una segunda carta, Bruselas exigió la exclusión de Rusia, recordando que los fondos públicos deben defender valores democráticos y la libertad de expresión ().





