caso Koldo
José Luis Ábalos aprovechó los 40 minutos que le concedió el tribunal para ofrecer su última intervención en el caso Koldo. En la sesión de ayer, el ex secretario de Organización del PSOE denunció una "causa predeterminada" y una "presión mediática orquestada" que, según él, ha contaminado el proceso judicial. Recalcó que se le juzga más como persona que por hechos y que la investigación, iniciada tras la denuncia de mascarillas, se ha convertido en un repaso de diez años de su vida política.
Ábalos también criticó los "juicios paralelos" que, a su juicio, intoxican la justicia y dificultan una defensa efectiva. Aseguró que su declaración anterior, dada como acusado, le dejó "un poco desesperanzado" y que el informe final del fiscal jefe de Anticorrupción no le sirvió de nada.
defensa Ábalos
En su defensa, Ábalos denunció que la causa estaba "predeterminada" y que la prensa había sido utilizada como herramienta de presión. Señaló que los supuestos pagos a Koldo García ascendían a diez mil euros mensuales, calificándolos de "una cantidad mínima" y subrayando que esos importes correspondían al gasto corriente, no a comisiones ilegales.
El ex ministro también rechazó cualquier influencia en los dos contratos temporales adjudicados a su ex novia Jésica Rodríguez y a su amiga Claudia Montes. Describió los puestos como "dos plazas masivas" y preguntó retóricamente si eso constituía "colonizar la administración". Con estas palabras buscó minimizar la gravedad de los cargos de tráfico de influencias que pesan sobre él.





