Desmentido de Foment del Treball

Luis Pérez, presidente de la comisión laboral de Foment del Treball, negó el lunes que la regularización de migrantes pueda precarizar el empleo nativo. "El mercado laboral necesita personal y los convenios colectivos garantizan los mínimos legales", afirmó en una rueda de prensa. Señaló que la capacidad de absorción del mercado es suficiente para integrar a los nuevos trabajadores sin perjudicar a los españoles.

El portavoz reiteró que la regularización no implica una competencia desleal, sino una respuesta a la demanda estructural de mano de obra. Añadió que la medida se enmarca dentro de la política de empleo del Gobierno y que su objetivo es reforzar la productividad.

Datos y argumentos de la patronal

La patronal citó que 20 % de los ocupados en Cataluña son extranjeros, una cifra que se ha duplicado en la última década. Este aumento refleja la creciente presencia de trabajadores nacidos fuera de España en la economía regional.

Según los cálculos oficiales, la regularización prevista cubrirá entre 150 000 y 180 000 migrantes en Cataluña, lo que la convierte en la comunidad que más beneficiará del proceso a nivel nacional. La patronal considera esa cifra esencial para cubrir vacantes en sectores de bajos salarios.

Sectores como la construcción, la hostelería y la agricultura ya dependen en gran medida de la mano de obra migrante. La patronal describió a estos trabajadores como "imprescindibles" para absorber el crecimiento productivo que ha experimentado la región en los últimos años.