Tecnología y trabajo: la promesa incumplida
El último artículo de opinión de Noticias de Última Hora sostiene que la expectativa de que las TIC y la IA reduzcan la carga laboral no se ha cumplido; al contrario, ha intensificado el ritmo de trabajo. La promesa de menos horas y más tiempo libre se ha convertido en una ilusión que alimenta la adopción acelerada de tecnologías en las empresas. "Nos vendieron la idea de vacaciones permanentes, pero la realidad es una oficina que nunca cierra", afirma el autor. El argumento central se basa en datos históricos y en la observación de la presión constante que ejerce la conectividad.
El memorándum "The Triple Revolution" de 1964 ya advertía que la automatización provocaría una drástica reducción del trabajo humano. Ese documento, dirigido al presidente Lyndon B. Johnson, describía tres revoluciones simultáneas: cibernética, nuclear y de derechos humanos, y proponía una renta básica ante la posible escasez de empleo. La visión de una sociedad liberada del trabajo rutinario ha perdurado, pero nunca se materializó.
En la década de 1995, Jeremy Rifkin publicó *The End of Work, prediciendo un desempleo estructural permanente por la tercera revolución industrial. Sus pronósticos no se cumplieron en términos de desempleo masivo, pero sí anticiparon una transformación del empleo que sigue sin resolverse. La creación neta de puestos ha sido significativa, pero la carga de trabajo ha aumentado, desplazando la promesa original.





