El vicepresidente ejecutivo del Área Metropolitana de Barcelona, Antonio Balmón, declaró este jueves que el AMB es la única administración catalana que no ha dejado de construir vivienda en sus 15 años de existencia.
Antonio Balmón afirma que el AMB sigue construyendo vivienda
Balmón subrayó que, a diferencia de otras entidades, el AMB ha mantenido un flujo constante de licencias y obras habitacionales desde su creación en 2009. En los últimos tres años se aprobó un promedio de 2.500 unidades habitacionales al año.
En la rueda de prensa, añadió que la falta de vivienda digna genera riesgos de segregación social, advirtiendo «si no hay vivienda digna se crearán guetos». Señaló que la cohesión urbana depende de ofrecer hogares adecuados a todas las capas de la población.
El dirigente también recordó que el AMB combina sostenibilidad ambiental con cohesión social, buscando que cada proyecto contribuya a la calidad del espacio público. Por eso, insiste en que los nuevos edificios cumplan con criterios de eficiencia energética y accesibilidad.
Razones y propuestas para acelerar la construcción
El principal pedido de Balmón es la reducción de la burocracia; propone simplificar los expedientes y acortar los plazos de autorización para que los promotores avancen sin trabas. Sugiere crear una ventanilla única que gestione todos los permisos desde la planificación hasta la ejecución.
Propone, además, apostar por la construcción vertical en terrenos escasos, argumentando que «pensar más en vertical que en horizontal no significa depredar» y permite aprovechar mejor la infraestructura existente. Añade que la densificación controlada favorece la viabilidad de servicios públicos como colegios y centros de salud.
La cooperación público‑privada figura como eje central; el AMB buscará alianzas con promotores para compartir riesgos y acelerar la puesta en marcha de los proyectos. En este modelo, el sector privado aporta capital y experiencia, mientras que el AMB garantiza la alineación con los objetivos de vivienda social.
En materia de movilidad, Balmón insistió en que el autobús es la solución inmediata mientras se esperan mejoras ferroviarias a largo plazo, y vinculó la accesibilidad al éxito de cualquier nuevo barrio. Propone ampliar las líneas de autobús de alta frecuencia y crear corredores exclusivos para reducir los tiempos de desplazamiento.
También señaló la necesidad de revisar la gestión de residuos y de financiar los servicios urbanos mediante acuerdos con operadores privados, garantizando sostenibilidad económica. Propone contratos de gestión que incluyan metas de reciclaje y reducción de emisiones.
Posibles repercusiones y próximos pasos
El AMB ya está estudiando planes de vivienda vertical que podrían duplicar la oferta de pisos en áreas estratégicas como L'Hospitalet y Badalona en los próximos cinco años. Estos planes contemplan la rehabilitación de solares industriales y la reconversión de naves logísticas en bloques residenciales.
Si la propuesta avanza, se espera que surjan convenios con constructoras y fondos de inversión, lo que aumentaría la capacidad constructiva sin requerir mayores recursos públicos. El modelo de asociación incluiría cláusulas de precio máximo para garantizar la asequibilidad.
Otros ayuntamientos de la región, que critican la lentitud de sus propios procesos, podrían presionar al Govern para que apruebe una reforma legislativa que simplifique la tramitación a nivel estatal. La iniciativa buscaría establecer plazos obligatorios de respuesta y eliminar requisitos duplicados.
El Govern, que ha manifestado su apoyo a la iniciativa del AMB, podría emitir decretos que establezcan plazos máximos de respuesta y reduzcan los requisitos técnicos redundantes. Además, se contempla la creación de un registro de proyectos prioritarios para monitorizar su avance.
Expertos advierten que una normativa más ágil debe acompañarse de controles de calidad para evitar construcciones deficientes, pero el énfasis del AMB está en equilibrar rapidez y garantía. Proponen auditorías independientes y certificaciones de calidad como mecanismos de supervisión.
En definitiva, la declaración de Antonio Balmón marca un punto de inflexión para la política de vivienda en Cataluña; si se materializan sus propuestas, los ciudadanos podrían ver más pisos disponibles y una movilidad urbana mejorada en los próximos años. El reto será coordinar a todos los actores para que la velocidad no comprometa la habitabilidad ni el medio ambiente.