El Puente de los Tirantes se abrió al tráfico el 15 de junio de 1995 sobre el río Lérez, en el corazón de Pontevedra. Diseñado por los ingenieros Leonardo Fernández Troyano y Javier Manterola, el puente combina una estructura atirantada con una estética que ha sido catalogada entre los 33 puentes más singulares de España desde 2004.
Puente de los Tirantes: inauguración y reconocimiento
La ceremonia de apertura contó con la presencia de autoridades locales y representantes del Ministerio de Fomento, que destacaron la capacidad del proyecto para unir funcionalidad y arte. Desde el primer día, el puente se impuso como un punto de referencia visual, dominando el horizonte de la ciudad y ofreciendo una nueva ruta de paso que alivió la congestión del centro histórico.
En 2004, el Ministerio incluyó al puente en la lista de los 33 puentes más singulares de la historia de España, una distinción que reconoce no solo su innovación estructural sino también su impacto simbólico. Este reconocimiento ha impulsado su presencia en guías turísticas y ha convertido al puente en un emblema de la modernidad gallega.
Diseño asimétrico y retos técnicos del puente
El proyecto se caracteriza por su diseño asimétrico: una única torre de de altura, ligeramente inclinada, sostiene que forman una geometría compleja y elegante. El vano principal de se mantiene sin pilares intermedios, lo que permite una vista despejada del río y evita interferencias con la corriente natural.





