Propuesta de la Ley de Aceleración Industrial y reacción de la ACEA
En marzo de 2024 la Comisión Europea presentó la Ley de Aceleración Industrial, un paquete legislativo destinado a impulsar la producción de automóviles y sus componentes dentro de la UE. La medida busca contrarrestar la presión competitiva de los fabricantes chinos y consolidar el sector automotriz europeo bajo el sello *made in Europe.
La Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) ha respondido pidiendo un diálogo amplio con la Comisión, el Parlamento y los Estados miembros. Según la ACEA, la norma, tal como está redactada, corre el riesgo de convertirse en una carga burocrática que dificultaría, en lugar de favorecer, la competitividad del sector.
Exigencias de la ACEA
La ACEA exige que la propuesta vaya acompañada de un paquete de ayudas concretas: energía más barata, permisos industriales ágiles, subsidios públicos y criterios claros para definir qué componentes son "bajo en carbono" y cuándo un vehículo o batería se considera *made in Europe. "Necesitamos auditorías simples y procedimientos fáciles de verificar", declaró el portavoz de la ACEA.
Además, la asociación pide que los créditos no se limiten a un tipo de vehículo, ya que la normativa elevaría los costes de fabricación de coches, furgonetas, camiones y autobuses. En el caso de los vehículos industriales y pesados, la ACEA solicita una revisión de los plazos de producción, que son más largos y requieren un enfoque distinto.





