Ana Prados, modista de alta costura: acompañar a novias en la era digital
Ana Prados, diseñadora de alta costura originaria de Ferrol, se ha especializado en moda nupcial y ha convertido su atelier en un refugio para futuras esposas. En una entrevista reciente, afirmó que su labor va más allá de elegir telas: «Parte del trabajo es acompañar, tranquilizar y ayudar a relativizar. Recordarles que todo va a salir bien y que lo importante es lo que están celebrando».
Su enfoque surge como respuesta a la saturación visual que generan las redes sociales, donde la perfección se vuelve norma y la ansiedad se instala en el proceso de planificación. Prados insiste en que la boda debe ser un momento auténtico, no una puesta en escena para likes.
Cómo y por qué Prados transforma la experiencia nupcial
El método de Prados parte de la selección de telas neutras —blanco, blanco roto o marfil— que permiten jugar con texturas sin distraer con colores llamativos. Cada puntada se convierte en una herramienta para volver a lo esencial, mientras la diseñadora dialoga con la novia sobre sus temores y expectativas.
Paralelamente, dirige un atelier y una academia que forman a 50 alumnas de entre 7 y 70 años. La combinación de creación y enseñanza le permite transmitir la paciencia que exige el oficio: «La gente cree que aprenderá muy rápido, cuando este es un oficio que requiere tiempo», reconoce.





