Casa Batlló
La tercera planta de la Casa Batlló abre sus puertas al público este lunes, poniendo a disposición de los visitantes la única vivienda original que Antoni Gaudí diseñó en 1906. Durante más de un siglo la zona permaneció en manos de los descendientes de la familia Batlló, lo que garantizó una preservación casi intacta de los espacios domésticos del modernista.
Al cruzar el umbral, el visitante se encuentra con una atmósfera que parece haberse detenido en el tiempo: techos ondulados, estucos con motivos florales y puertas reutilizadas que revelan la visión orgánica de Gaudí. "Entrar aquí es como abrir un libro que había estado cerrado durante cien años", comenta el director del proyecto, Jordi Pujol.
restauración Casa Batlló
Tras tres años de meticulosa restauración arqueológica, los artesanos eliminaron capas sucesivas de pintura y reformas posteriores, descubriendo la verdadera estructura de la vivienda. El proceso reveló delicadas decoraciones florales en los estucos de cal, techos con formas onduladas y una serie de puertas recicladas del edificio preexistente, testimonio del ingenio sostenible de Gaudí.
Los hallazgos más sobresalientes incluyen una maneta inédita diseñada por el propio arquitecto, nunca antes vista, y la recuperación de cerca de un centenar de carpinterías originales. Cada pieza fue tratada con técnicas tradicionales, mientras que los pavimentos dañados fueron reproducidos a mano, manteniendo la geometría y el diseño original.





