Rosalía y la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla: concierto secreto en el Guadalquivir

El 9 de mayo la cantante Rosalía subió a una plataforma flotante en el Guadalquivir y ofreció una actuación única, acompañada por la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla (ROSS). El público, reducido a invitados y a los pocos espectadores que lograron asomarse a la ribera, disfrutó de una mezcla de pop urbano y arreglos sinfónicos que resonó entre el agua y los puentes sevillanos.

La puesta en escena, sin luces de espectáculo ni pantallas gigantes, se centró en la fuerza de la voz y la orquesta. Los críticos presentes describieron el momento como "un cruce inesperado entre la tradición andaluza y la vanguardia musical".

Ensayos exprés y cláusulas de confidencialidad: cómo se organizó el espectáculo

Solo dos ensayos fueron necesarios. El primero tuvo lugar el 8 de mayo por la mañana en la sala de ensayos del Teatro de la Maestranza; el segundo, en la noche, se realizó directamente sobre la plataforma flotante que serviría de escenario al día siguiente. Cada sesión duró menos de tres horas, pero contó con la participación simultánea de una treintena de músicos.

Un contrato de confidencialidad impidió revelar el nombre de la orquesta y cualquier detalle del montaje antes del concierto. La cláusula obligó a músicos, técnicos y organizadores a guardar silencio absoluto, lo que generó una atmósfera de expectación que culminó con la sorpresa del espectáculo.