Vivir en una casa de adobe centenaria sin agua corriente en Hidrolandia
Francisco Matías, 80 años, reside en el municipio de Hidrolandia, Goiás, en una vivienda de adobe construida en 1920 por su padre, Antonio. La casa, que lleva 105 años, no cuenta con suministro de agua corriente; el anciano extrae agua de un pozo cercano y la transporta en bidones de barro.
Esta vivienda se mantiene idéntica a como fue erigida hace más de un siglo. El anciano vive solo, pero conserva el legado familiar al cuidar la estructura y el terreno que le fueron legados.
Rutinas de autosuficiencia y legado familiar en la vida de Francisco Matías
Cada mañana, Francisco recoge leña del bosque y enciende una estufa de leña para preparar café y tapioca, alimentos básicos de su dieta. Con la misma energía, arregla cercas, limpia el terreno y prepara la tierra para el cultivo de hortalizas que consume.
El agua del pozo se almacena en recipientes de barro dentro de la casa; el proceso de transporte y almacenamiento ocupa varios días a la semana. A pesar de su edad, el anciano mantiene una rutina constante que él atribuye a la alimentación natural y al trabajo continuo.
En el plano sentimental, Francisco nunca se casó. Sus padres fallecieron hace casi treinta años y sus hermanos murieron en otras ciudades; hoy es el único descendiente vivo que protege la casa. Aun así, afirma que no se siente solo porque vecinos y conocidos le visitan con frecuencia.





