Reapertura en el corazón del Gòtic
Esta semana La Estrella, farmacia fundada en 1840, abrió sus puertas bajo el nombre Miramira Jewelry en la calle de Ferran. La ceremonia contó con globos y lonas que taparon los viejos rótulos, marcando el inicio de una nueva etapa comercial.
El anuncio llega tras cinco años de inactividad del local, que había sido desalojado cuando sus titulares trasladaron la licencia a otro punto del barrio. La reapertura supone, para los vecinos, la recuperación de una fachada que había quedado cubierta de pósters y grafitis.
De farmacia a bisutería: una transformación polémica
El camino hacia la bisutería no fue lineal. En 2023 el mismo espacio se abrió brevemente como tienda cannábica, sin contar con la licencia correspondiente, y fue clausurado por el Ayuntamiento en cuestión de días. "La apertura improvisada generó una gran indignación entre los comercios tradicionales del Gòtic", señaló la Oficina de Licencias.
Tras la clausura, un nuevo inversor tomó posesión del local y presentó un proyecto de reforma que incluye la restauración del mobiliario protegido. La autorización concedida por el distrito de Ciutat Vella especifica que la actividad será "una joyería" y que las obras deberán respetar la fisonomía original del inmueble.
Un edificio bajo protección patrimonial
El edificio que alberga la bisutería está catalogado como bien con elementos de interés (C) dentro del registro patrimonial de Barcelona. Esta clasificación obliga a conservar la volumetría, la fachada y los espacios interiores de las dos tiendas de planta baja.
Las normas exigen la reparación de la fachada según el plan de color municipal y la eliminación de cualquier elemento no original. La ficha urbanística también indica la obligación de mantener los paramentos interiores tal como estaban cuando se declaró su protección.
Miramira y el futuro de los comercios singulares
El Ayuntamiento estudia ampliar su catálogo de comercios singulares, una lista que reconoce establecimientos con valor cultural o histórico. Incluir a Miramira Jewelry podría otorgarle una visibilidad oficial y reforzar la política de revitalización del Gòtic.
Los defensores de la medida argumentan que reconocer a negocios como este ayuda a preservar la identidad del barrio mientras se adapta a nuevas demandas de consumo. Los críticos, sin embargo, temen que la comercialización de espacios patrimoniales diluya su carácter auténtico.
En cualquier caso, la reapertura de La Estrella como joyería marca un punto de inflexión: demuestra que la historia urbana puede coexistir con la innovación comercial, siempre que se respeten los marcos de protección y se escuche a la comunidad local.
Crítico Cultural
Crítico cultural y escritor. Colaborador habitual en medios literarios.
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