Pérdida de poder adquisitivo pese a subidas salariales
El Ministerio de Trabajo ha publicado el 27 de mayo de 2026 el informe estadístico de convenios colectivos, que muestra que la subida salarial media pactada en convenio se sitúa en 2,94 %. Este dato corresponde a los acuerdos firmados hasta abril de 2026 y afecta a millones de empleados bajo convenio.

Según el resumen, la subida salarial media de 2,94 % contrasta con un IPC interanual que se mantiene por encima del 3,8 % en los últimos doce meses, erosionando el poder de compra de los salarios.
Aun así, el IPC interanual se mantiene por encima de ese nivel, lo que significa que los precios de bienes y servicios crecen más rápido que los salarios pactados.
Causas y datos clave de la brecha salarial frente a la inflación
Solo el 39,4 % de los trabajadores cubiertos por convenio dispone de cláusulas de garantía salarial, mecanismo que permite revisar o compensar los sueldos cuando la inflación supera la subida prevista. Más de seis de cada diez empleados quedan sin este blindaje.
Los sectores donde la protección es más escasa son la agricultura y los servicios, en particular hostelería y comercio, donde la ausencia de cláusulas de garantía salarial es mayor y los salarios son más ajustados.
En la industria la cobertura de cláusulas de revisión supera el 60 %, y los incrementos pactados llegan al 4,5 %, lo que explica por qué ese sector muestra una menor pérdida de poder adquisitivo.
Perspectivas y posibles medidas en la negociación colectiva
La consecuencia práctica es que millones de empleados ven cómo sus nóminas reales disminuyen mes a mes, aunque sus sueldos suban sobre el papel. La falta de mecanismos de actualización automática deja a los trabajadores vulnerables a nuevos repuntes inflacionarios.
Los sindicatos han intensificado la presión para que los próximos convenios incluyan cláusulas de revisión vinculadas al IPC, con el objetivo de evitar un deterioro continuado del salario real.
Si se logran esas cláusulas, se espera que los trabajadores de hostelería y comercio recuperen parte del poder adquisitivo perdido, reduciendo la brecha entre salarios y precios.
En cualquier caso, el escenario obliga a los empleadores a replantear sus políticas salariales para evitar una mayor desafección y posibles conflictos laborales en los sectores más vulnerables.
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Editor de Economía
Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.
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