El doctor Sergio Farrais, jefe de la Unidad de Enfermedad Celíaca del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz y miembro de la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD), ha reiterado que la dieta sin gluten estricta y de por vida es el único tratamiento validado para la enfermedad celíaca. La declaración se realizó en una rueda de prensa celebrada el 12 de mayo de 2026 en Madrid. Farrais subrayó que, pese a los avances en investigación, no existe ningún fármaco aprobado que pueda sustituirla.

Dieta sin gluten: único tratamiento eficaz para la celiaquía

Según Farrais, la exclusión total del gluten evita la activación del proceso autoinmune que daña el intestino delgado. La evidencia clínica muestra que los pacientes que siguen la dieta presentan una recuperación completa de la mucosa intestinal y la desaparición de los síntomas.

El especialista advierte que incluso la ingestión mínima de gluten puede desencadenar una respuesta inflamatoria. "Incluso la ingestión mínima de gluten puede desencadenar una respuesta inflamatoria", afirmó, por lo que la adherencia debe ser total y permanente, sin excepciones, aunque el paciente se sienta asintomático.

Por qué la dieta debe ser estricta y de por vida

El incumplimiento de la dieta se asocia a anemia ferropénica, osteoporosis y a un aumento de la morbilidad, incluida la aparición de tumores intestinales. Farrais explicó que la mala absorción de nutrientes es la causa directa de estas complicaciones.

Estudios recientes indican que hasta 50 % de los pacientes diagnosticados no siguen la dieta correctamente. Las causas habituales son la falta de información, el contacto cruzado y la dificultad para leer etiquetas.

La falta de adherencia también eleva el riesgo de otras enfermedades autoinmunes y de manifestaciones extraintestinales, como dermatitis herpetiforme o neuropatías. El seguimiento médico periódico es esencial para detectar desviaciones a tiempo.

Contexto de la celiaquía y la ausencia de fármacos alternativos

La celiaquía afecta a aproximadamente 1 % de la población mundial, pero entre 50‑70 % de los casos permanecen sin diagnosticar. Esta alta tasa de infradiagnóstico dificulta la estimación real de la carga sanitaria.

Hasta la fecha, la Agencia Europea de Medicamentos no ha autorizado ningún fármaco que pueda reemplazar la dieta sin gluten. Los tratamientos experimentales siguen en fase de prueba y aún no ofrecen una solución viable.

La falta de alternativas farmacológicas refuerza la necesidad de programas de detección temprana y de educación nutricional para pacientes y profesionales de la salud.

Perspectivas de investigación y seguimiento de la adherencia

Los investigadores están desarrollando pruebas que detectan trazas de gluten en heces y orina, lo que permite evaluar la adherencia de forma objetiva. Estas pruebas ya se están utilizando en algunos centros especializados.

Al mismo tiempo, se exploran terapias dirigidas, como enzimas que degradan el gluten o vacunas inmunológicas, destinadas a los pacientes que no responden adecuadamente a la dieta. Los ensayos clínicos actuales muestran resultados prometedores, aunque todavía están lejos de la comercialización.

Farrais enfatiza que, mientras estas innovaciones avanzan, el pilar del manejo de la celiaquía sigue siendo la educación dietética. Recomienda la intervención de dietistas‑nutricionistas, aunque reconoce que el acceso a este apoyo es limitado en muchas regiones.

En ausencia de un sustituto farmacológico, la vigilancia continua y la estricta observancia de la dieta seguirán siendo la mejor defensa contra las complicaciones de la celiaquía. Los pacientes que mantengan una adherencia rigurosa pueden esperar una vida plena y libre de los efectos graves de la enfermedad.

Jesus Gil Moreno
Jesus Gil Moreno

Redactor científico

¿Te ha gustado este artículo?

Suscríbete a nuestro boletín y recibe las mejores noticias en tu correo cada día.

Al suscribirte aceptas nuestra política de privacidad